UNA MIRADA
UNA MIRADA Como si de renacer se tratase, como si volviésemos al principio natural de existir. Abrí mis ojos y lo primero que vi, fue una silueta dibujada frente mi, como cuan arte abstracto plasmado en un lienzo, lleno de matices de un solo color, no era negro, ese negro que me define, eran el color de sus labios y el de sus ojos color noche, me quedé pasmado y nervioso ante tal perfección... Bastó solo una mirada suya para descolocarme del espacio y tiempo en el que vivo, se acercó a mi con una sonrisa que me desnudó el alma, poniéndome en aprietos frente a la multitud, no sabia si correr o sostenerle la mirada, mi cabeza en otra orbita mientras ella solo existía, me causaba cierto nerviosismo, pero a la vez una sensación que me gustaba. Debo confesar que todo su ser me emanaba una frialdad desconocida, pero a la vez tan familiar, que se conectaba con la calidez de mi ser. ¿Qué podríamos decir si las miradas hablaran? ¿Serian necesarias l...