CLANDESTINO
CLANDESTINO
En la vida real desde los siglos pasados es bien sabido que lo secreto, lo prohibido siempre es mas atractivo, desata los deseos del hombre por vivir en clandestino.
Una tarde de invierno a mediados del año 2016.
Sentada en una banca, distraída por la gente sumergida en la locura de una ciudad que nunca duerme, a lo lejos ella pudo divisar una figura un tanto familiar, pero extraña a la vez, en su mente eran dos desconocidos que se vieron una vez en las memorias pasadas de un hijo al nacer.
Se sentaron uno junto al otro y como en completo anonimato, pasaban las horas y comenzaron a mediar palabras, a estrechar sus manos, hacerse cercanos, se preguntaban sus vidas pasadas, reían al compás del sonido alejado del saxo.
La gravedad de como dos extraños se pueden convertir en cercanos en cuestión de un rato se hizo presente, cayendo la noche decidieron emprender su marcha rumbo a lo incierto.
El frío arropaba los cuerpos de quienes por las calles oscuras caminaban, una vez alejados de todo, sus manos entran en contacto, conociendo así el calor y la suavidad de sus pieles.
.........
Viviendo un encuentro clandestino, un corazón entrecortando su palpitar, ella nerviosa al ver que el se acerca a su rostro en busca de sus labios para seducirla y hacer que se consume lo que en su mente tanto deseó.
Ella esta atrapada y no puede escapar de esos fuertes brazos que la rodean y de esas frías manos que la acarician, se deleita con el éxtasis que saborean las puntas de sus pechos, ahogando los gemidos, su rostro desbordaba el placer en sus ojos mientras sus mejillas se tornaban rojas por el disfrute de esos minutos.
Se deja llevar por la adrenalina, como aquel miedo que recorre tu cuerpo cuando caes al rio y estas apunto de ahogarte porque no sabes nadar.
... Él le habla al oído.
-Cálmate o quieres que pare?
... Ella lo mira con sus ojos entrecerrados y le pide continuar.
... Él le pide que relaje su rostro mientras se deja recorrer y así entrar en calor ante el frio nocturno que eriza su piel.
La tensión del momento y el cruce de energías les hace perder la noción del tiempo, se sumergen en disfrutar convirtiéndose en un par de salvajes desencadenando la locura de sus mentes.
...... Un largo rato después.
Se detienen, se miran, se sonríen y se van alejando del lugar como en el punto inicial, dos desconocidos, en un encuentro clandestino que se devoraron el ser y siguieron su camino hacia la vida real de cada uno.
..... Sollozando, lamentando, despierta húmeda entre sus sabanas de seda, esta mujer quien lo sigue recordando como si esto en realidad alguna vez hubiese pasado.
Quien es él?
Lo conocí en mi otra vida?
.......
Mujer de 35 años, soltera, y solitaria en el cuarto de un manicomio.

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