CENIZAS
CENIZAS
Y nos convertimos en cenizas...
Cenizas que yacen después de haber sido todo...
Fuimos fuego, ese fuego feroz que arrasaba, sí que arrasaba con nuestra humanidad y se apoderaba de nuestro ser, de tu alma y la mía que danzaban juntas en la hoguera de nuestro amor.
Nos fundimos el uno con el otro hasta ser uno solo...
Me fundí en cada beso mojado con la miel de tus labios que hacían florecer el calor de nuestros cuerpos rozándose milimétricamente; debo decir que fue un placer....
Fue un placer compartir mi cama ardiente contigo, nuestras gotas de sudor salpicando el fuego de nuestro ser, mientras la luna se asomaba por la ventana para ser testigo del flamante amor que vivimos hasta convertirnos en polvo.
Dejamos de ser humanos para ser fuego, ese que nos consumió las ganas poco a poco, mismo fuego que fundió nuestras pieles hasta ser solo el residuo, las cenizas de un amor que renace día a día como el ave fénix..

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